La familia Diego se establece en la finca La Jarradilla en la posguerra, cuando Máximo y Gregoria trasladan su actividad desde los montes de Valvanuz a la ribera del río Pisueña en Barcenilla, aguas abajo de Selaya.


La pequeña cabaña de entonces mantiene aún la estética de la arquitectura pasiega tradicional. Las generaciones posteriores hemos innovado sobre la ganadería y, para poder seguir viviendo aquí, aprovechando los recursos del medio rural, apostamos por la diversificación, transformando la leche que producimos en los quesos que se elaboraran en la casa familiar durante generaciones.


En nuestros quesos se puede percibir la esencia de los sabores antiguos que perviven en las recetas tradicionales, una esencia que se fusiona con el espíritu innovador y emprendedor que caracterizó siempre a los pasiegos, más allá de las tópicas imágenes de arcaísmo.


Las Personas

La Jarradilla es una empresa familiar en el sentido más estricto de la expresión. Cada cuál aplicado a su labor, al mejor aprovechamiento de sus cualidades, encuentra un nexo de unión simple en torno a la excelencia del producto final: el entusiasmo, la pasión por un queso “bien hecho”.


Felipe Martínez Martinez
Candelas Diego Sáinz
Manuel Diego sáinz
Raquel Fernandez Abascal



Antonio Diego Gutiérrez
Gregoria Martínez Diego
Manuel Diego Gutiérrez
Mª Eugenia Martínez Diego


Martina Mantecón Ammán
Álvaro Carral Sáinz
Pilar Ortiz Gómez
Millán Diego Gutiérrez


Rosario Gomez Gutiérrez
Samuel Martínez Diego
Laura Ortiz


Las Vacas

Lo de ser queseros es algo relativamente nuevo. En La Jarradilla siempre fuimos ganaderos. De hecho la quesería es un añadido a esta actividad. Apostamos por la calidad desde el origen, controlando en todo momento con mimo la producción de leche, desde los pastos y la alimentación del ganado, en la búsqueda de las propiedades más adecuadas, hasta los procesos de elaboración, maduración y conservación de nuestros quesos.